El incendio de Cabrera ya no tiene llamas y los medios de extinción y la lluvia enfrían el terreno

Unos 170 efectivos han trabajado este sábado en la zona, en el quinto día de actividad del fuego, que ha rebrotado en varios puntos

Una brigada sofoca rebrote del fuego en una zona de difícil acceso en Trabazos, este sábado. Foto: S. Fernández

Una brigada sofoca un rebrote del fuego en una zona de difícil acceso en Trabazos este sábado. Foto: S. Fernández

El incendio de Cabrera ya no tiene llamas en sus más de 55 kilómetros de perímetro y más de 8.000 hectáreas afectadas por lo que los medios de extinción han estado todo este sábado enfriando el terreno para evitar que el viento avivara nuevamente las llamas. Por la tarde, sólo se han visto llamas en una quema controlada en Santa Eulalia y en un par de rebrotes del fuego que han tenido lugar en Trabazos, que han sido sofocados con rapidez por las brigadas y la UME presentes en esta localidad.

La llegada de la lluvia ha servido para colaborar con los servicios de extinción en el enfriado de la zona. Fuentes de la Junta de Castilla y León han destacado que el incendio, en su quinto día de actividad, esta estabilizado y perimetrado, a pesar de que se mantiene el nivel 2 de peligrosidad de Protección Civil, en una escala de cero a tres de menor a mayor intensidad. Las mismas fuentes han informado que en el lugar trabajan alrededor de 170 efectivos de la Junta, el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) y la Unidad Militar de Emergencías (UME), vigilando los rescoldos del incendio.

Unos medios entre los que se encuentran nueve agentes medioambientales, dos brigadas helitransportadas, dos brigadas del MAPAMA, 10 cuadrillas de tierra y dos unidades de la UME junto a ocho bulldozer y cuatro autobombas. En el operativo están también trabajando cuatro helicópteros, uno de ellos de control y coordinación que esté sábado han podido operar con normalidad al contrario que en días anteriores.

Una de las principales dificultades que se ha encontrando el operativo de extinción los dos últimos días fue el fenómeno de inversión térmica, que consiste en que se acumulan capas de aire caliente en la parte superior de la atmósfera que impide que el humo se disipe, reduciendo o eliminando las posibilidades de vuelo de las aeronaves por la falta de visibilidad.

El descenso de las temperaturas, el aumento de la humedad y el viento que ha soplado en Cabrera este sábado ha conseguido disipar el intenso humo que impedía el vuelo de los medios aéreos y que también ha permitido abrir la carretera LE-126 de Quintanilla de Losada al Puerto de Carbajal, entre los kilómetros 36 y 43, que estuvo cortada haya por la mañana de este sábado.

Aunque las precipitaciones no han sido cuantiosas, para este domingo las previsiones indican que las lluvias seguirán este domingo, lo que podría poner definitivamente fin al incendio más importante de la Comunidad Autónoma de Castilla y León y del país en todo lo que va de año.

Por otra parte, la Junta ha informado que todavía no se ha realizado una medición precisa de la superficie actual, pero por las imágenes de satélite se estima que la superficie afectada rondará las 8.000 hectáreas, si bien quedan algunas zonas dentro del perímetro exterior sin quemar. Otras fuentes apuntan a que la superficie quemada superaría las 10.000 hectáreas.

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