El pendón de La Cuesta, único representante de Cabrera en las fiestas de León

Aunque se ha suspendido el desfile de pendones de este domingo a causa de la lluvia, este lunes recorrerá las calles de León en la mayor concentración de pendones de la provincia en la que participan 150 enseñas

Los pendones toman las calles de León, en San Frolán.

Los pendones toman las calles de León, en San Frolán.

El pendón de La Cuesta es  el único representante de Cabrera en las fiestas de San Froilán de León. Ningún otro de la comarca está inscrito en la mayor concentración de Pendones de la provincia en la que participan 150 enseñas. Aunque este domingo el desfile de pendones se ha suspendido a causa de la lluvia, este lunes, si las condiciones lo permiten saldrá junto al de Torneros de la Valdería que también se inscribió a tiempo ya que en la misma mañana en la que se abrieron las inscripciones se completó el cupo del centenar y medio de pendones que participan en este masivo desfile.

Las Fiestas de San Froilán son las más tradicionales de cuantas se celebran en la capital leonesa, ya que se hunden en las raíces y la cultura propia de la ciudad y de la provincia. Su celebración, que se remonta a la Edad Media, rememora las Romerías de la Virgen del Camino, disfrutar de la belleza de los Carros Engalanados, maravillarse con la mayor concentración de Pendones de la provincia y volver a tomar partido en la lucha dialéctica que provoca el Tributo de las 100 Doncellas, el inigualable Foro u Oferta de Las Cantaderas, manifestaciones únicas de la historia y el carácter leonés.

Sin embargo, San Froilán no nació en León, sino en la provincia de Lugo en el año 833, y llevó estudió hasta que hacia los 18 años se hizo ermitaño. Para ello, se retiró, según parece a una gruta de Ruiterlán en el Bierzo, ahora ermita, y más tarde a las montañas leonesas del Curueño. A lo largo de los años, su vida se ve marcada por diferentes acontecimientos que irán forjando poco a poco su destino, tal vez uno de los más importantes conocer al sacerdote mozárabe de Tarazona Atilano, con el cual emprenderá una vida monacal y de reforma de la vida eremítica.

En el año 900, muere el obispo de León, Vicente, y el pueblo pide al rey Alfonso III que sea Froilán el nuevo obispo, a la vez que Atilano es nombrado obispo de Zamora en el día de Pentecostés. Los ceremoniales fueron presenciados por el rey y toda la corte del momento, lo que da una idea de la importancia de la figura de San Froilán en la época. Cinco años después muere en León, el 5 de Octubre, y es enterrado en la Catedral o antigua iglesia de Santa María, en un suntuoso sepulcro construido para sí por Alfonso III. Las crónicas cuentan que “ los devotos vecinos de León lloraron amargamente la falta de su Santo pastor Froilán”.

Actos festivos

Del 25 de septiembre al 5 de octubre, la capital leonesa vive un ambiente de inspiración antigua y medieval, con mercados de época donde los visitantes pueden disfrutar de exhibiciones de cetrería, talleres de oficios tradicionales, cientos de atractivos puestos de venta y numerosas representaciones teatrales. No faltan en nuestra programación otras ferias dedicadas a las flores, la alfarería y la cerámica. Y las calles se llenan con los desfiles de Pendones, las degustaciones de productos de la tierra, los pasacalles musicales, los carros engalanados y las exhibiciones de deporte autóctono.

Pero además San Froilán es tiempo para la imaginación, para que los niños descubran El Jardín Encantado, o para que los jóvenes disfruten de la música más actual en los numerosos conciertos que animan nuestras plazas. En San Froilán, León tiene un sello propio, y gana en personalidad, convirtiendo estas fechas en la ocasión perfecta para que los visitantes que se acercan por primera vez a León descubran un lugar acogedor, bello y rico en historia, cultura y tradición.

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