Incertidumbre con el coste del IBI de 2017 de Benuza y Encinedo

Ejemplo de regularización

Ejemplo de regularización

El último año en valor catastral de Benuza y Encinedo es de 1994. La actualización de estos valores catastrales, que sirven como base para el cálculo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), queda en el aire si no hay Ley de Presupuestos 2017

Los dos municipios cabreireses de Benuza y Encinedo han pedido revisar la valoración catastral de sus inmuebles urbanos para poder subir o bajar el recibo del IBI y otros impuestos municipales. El Boletín Oficial del Estado publicó el pasado día 1 de octubre el listado completo de los municipios de toda España que cumplen con los requisitos para dicha actualización automática, que exige, al menos, que no se haya producido otra anterior en los últimos cinco años.

La entrada en vigor de la revisión será inmediata, con fecha de 1 de enero de 2017, aunque los nuevos coeficientes deberán establecerse en los Presupuestos Generales del Estado de 2017, de los que aún no hay fecha de aprobación por la falta de un Gobierno en España. Por ello, la incertidumbre se apodera de los presupuestos de estos dos ayuntamientos, que son a los que el Ministerio de Hacienda ha autorizado en Cabrera a que apliquen una actualización de los valores catastrales en el municipio para el próximo año 2017, conocido popularmente como ‘catastrazo’.

catastrazo

Los valores catastrales son la base imponible del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), una importante fuente de ingresos para las arcas municipales. Este impuesto puede incrementarse bien por la actualización de esos valores catastrales o bien porque los ayuntamientos eleven la parte impositiva que le aplican a esa base imponible.

Estos dos ayuntamientos tienen valores catastrales calculados en base al año 1994. Es decir, el valor catastral de los bienes está calculado sobre el precio de mercado de ese año. Éste es el motivo que lleva a muchos Ayuntamientos a solicitar la revisión de los valores, ya que recalculando el valor catastral a precios actuales pueden lograr un sustancial incremento de la recaudación sin mover sus impuestos. La revisión del valor catastral se realiza siempre a petición de los consistorios y sirve también para actualizar datos y detectar posibles fraudes realizados en los últimos años.

Cabe recordar que la actualización del valor catastral puede suponer un incremento del mismo o una reducción, atendiendo a las condiciones de mercado que se calculen. Por ello una revisión de los valores ya calculados en época de auge inmobiliario podría provocar un descenso de las bases y por tanto una reducción de la recaudación municipal si se mantiene la presión fiscal y no se modifica. El valor catastral es, por norma general, el 50% del valor de mercado del bien inmueble según los criterios del Ministerio de Hacienda.

Pero aunque la aplicación de la actualización quede a expensas de conocer si finalmente hay Ley de Presupuestos 2017 o cómo se resuelve el asunto jurídicamente si se prorrogan los actuales, lo cierto es que el ‘catastrazo’ es limitado en caso de que toque subida de los valores de los bienes inmuebles. El procedimiento realizado por la Dirección General del Castastro sólo aplica un coeficiente de subida equivalente a un 10% anual aunque el valor se haya incrementado mucho más desde el último cálculo. El valor de la subida total se iría aplicando de forma progresiva en años sucesivos hasta que el valor sea equivalente al cálculo del mercado. En caso de que toque bajada del valor catastral este importe sí que se aplica de forma íntegra el año de su entrada en vigor. Esta cuestión limita por tanto el incremento de recaudación de los ayuntamientos, que para subir más del 10% que se suele aplicar deberían subir la tasa de IBI que aplican.

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