Las Médulas, el paraje que hay que visitar al menos una vez en la vida

El entorno natural de esta antigua mina de oro romana, Patrimonio de la Humanidad desde el año 1997, es considerado por la última edición de la prestigiosa Guía Repsol de rutas y turismo, como uno de los 10 paisajes más destacados y con más magia de todo el territorio español

Las Médulas desde el mirador de Orellán

Las Médulas desde el mirador de Orellán

La impronta dejada por las explotaciones auríferas romanas en Las Médulas, sorprende gratamente al visitante que se asoma por primera vez desde el mirador de Orellán, situado en uno de los vértices más elevados de este espectacular paraje. La popularidad alcanzada por este rincón berciano aumenta año tras año, y cabe mencionar el número de visitantes alcanzados en el año 2015, que llegaron a estar entre los 90.000 y 100.000. Una cifra que ha hecho al Consejo Comarcal del Bierzo plantearse la posibilidad de cobrar entrada, una medida que ayudaría a controlar el acceso y a proteger el entorno natural.

Tal éxito no ha pasado desapercibido para los responsables de la Guía Repsol, quienes sitúan a Las Médulas como uno de los 10 paisajes españoles más bellos y dignos de ser visitados, por lo menos una vez en la vida. A esta lista de parajes, la guía añade también al Picu Urriellu, en el Macizo Central de los Picos de Europa (Asturias), la playa de As Catedrais (Lugo), Formentera, el Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido (Huesca), el Parque Nacional del Teide (Tenerife), el Valle de Baztán y Las Bardenas Reales (Navarra), el Valle del Jerte (Cáceres), y el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici (Lleida).

A pesar del merecido galardón, la guía no cita ni aporta ninguna información técnica sobre las canalizaciones de agua que modelaron también la orografía cabreiresa. Canales romanos que son estrictamente necesarios para comprender la imagen actual del paraje. Por el contrario sí nos ofrece la siguiente, y tan reconocible, descripción visual del paisaje de Las Médulas: “Fueron las mayores explotaciones de oro a cielo abierto que los romanos poseyeron en Hispania y dieron lugar a un entorno paisajístico espectacular. El verde intenso de los castaños, robles y escobas (arbusto típico en la zona) contrastan con los colores rojizos y anaranjados del terreno excavado, de elevaciones montañosas, y de curiosas formaciones arenosas integradas hermosamente con la vegetación. El conjunto muestra un tapiz grandioso e inigualable surgido gracias a la combinación perfecta entre la naturaleza y la mano del hombre. Es tal la belleza de las Médulas que han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad”.

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