Los lagos de Cabrera celebran su 25 aniversario como monumento natural

Lago de Truchillas

Lago de Truchillas

Los espacios naturales del Lago de Truchillas y del Lago de La Baña, celebraran este domingo 25 años de haber sido declarados Monumentos Naturales, por decreto número 192/1990 del 11 de octubre del mismo año

El lago Truchillas está presidido por los 2.122 metros de altitud del pico Vizcodillo, máxima altura de la Sierra de la Cabrera. Al igual que el de La Baña, Su origen es consecuencia de la intensa erosión que los hielos cuaternarios llevaron a cabo en las vertientes septentrionales de estas antiguas montañas compuestas principalmente por materiales pizarrosos y cuarcíticos.

A pesar de que la intensa presión antrópica ha reducido considerablemente la vegetación originaria de la zona, todavía se conservan unas buenas muestras de aquella. Además de las manchas de roble rebollo, destacan, por su importancia botánica, los bosquetes mixtos de abedules, tejos, acebos y serbales. Las laderas en las que está enclavado el lago aparecen cubiertas por un denso matorral de brezo, retama y enebro rastrero.

Lago LA Baña

Lago de la Baña

El lago de la Baña está ubicado en el extremo suroccidental de la provincia de León, donde confluyen la Sierra de Mina y la Sierra de la Cabrera. Su origen y configuración geomorfológica responden al más clásico de los modelos de la erosión glaciar. Con una superficie de aproximadamente 0,075 kilómetros cuadrados, el lago aparece rodeado de un perfecto circo glaciar, que a su vez está rematado por las altas cumbres (sobrepasan los 2.000 metros de altura) de Peña Trevinca y Peña Surbia. Desde el punto de vista geológico destaca la bien conservada y enorme morrena glacial, compuesta por lajas de pizarra, que sirve para cerrar este lago en el que tiene sus fuentes uno de los más importantes afluentes del Sil: el río Cabrera.

La fauna que vive en el entorno de estos lagos glaciares posee tambén un elevado interés ecológico. En la misma zona viven juntos el mayor depredador europeo, el lobo ibérico, y el mas pequeño y raro de los mamíferos continentales: el desmán del Pirineo.

Celebraciones

La asociación cultural de Truchillas y su junta vecinal han decidido celebrar este aniversario con la edición de un folleto que ya desde primeros de año se reparte por el ayuntamiento de Truchas, encargado de difusión, en el que se indica la ruta para acceder al lago, así como su origen, la vegetación y fauna del mismo e incluso unas pequeñas normas de comportamiento a la hora de ascender a este bello monumento natural que fue 9º mejor rincón de España de 2013 declarado por la guía Repsol mediante las votaciones en una web habilitada para ello.

Descarga aquí el Folleto 

Pero las celebraciones no quedan en ese impreso, sino que el 31 de octubre y 1 de noviembre, con la celebración del V magosto errante, la asociación cultural tiene preparadas una serie de actividades para festejar el aniversario entre las que se incluye la visualización de un pequeño vídeo realizado con conmemoración de la declaración de monumento natural y que en el siguiente enlace podéis ver:

Por parte del ayuntamiento de Encinedo no han contestado a este periódico si existe algún tipo de celebración de la declaración de monumento natural del Lago de la Baña.

Valores que justifican su declaración

Los valores naturales del Espacio son excepcionales tanto desde el punto de vista botánico y faunístico, sin olvidar el geomorfológico, pero la fragilidad de estos enclaves es patente, dado que en la actualidad el valle de La Baña está destruido en sus dos terceras partes por las explotaciones a cielo abierto unido a la eutrofización del Lago consecuencia de la degradación de la vegetación.En el caso del de Truchillas la presencia de la cuarcita que impide las apetencias explotadoras.

Vegetación de los lagos

Hay que destacar la profunda degradación que el hombre ha llevado a cabo sobre toda la Sierra de La Cabrera, no escapando a ella estos Espacios. El rebollo, que representa la vegetación clímax es una excepción al común denominador de la degradación, a veces protegida en forma rastrera entre los pedregales. Con todo, estos Monumentos Naturales presentan botánicamente un interés especial, al tratarse de un enclave de la serie supra-mediterránea orensano-sanabriense de abedul. En efecto, alrededor de los Lagos hay densos bosquetes de abedules adultos mezclados con tejos, acebos, rebollos, serbales, arándanos, retamas y brezo (Erica australis). Alrededor de los bosques hay presencia de especies pascícolas y entre ellas los helechos (Pteridium aquilinum) y en las partes más encharcadas y ácidas la Genista falcata y la Erica australis entre otras.

Su Fauna

Desde el punto de vista faunístico los lagos adquieren también gran importancia, destacar la presencia de especies cinegéticas como el corzo, conejo, liebre, perdiz. Las rapaces abundan en la Sierra de la Cabrera, no estando ausentes aquí: ratonero común, águilas perdicera, culebrera y real, azor, etc. Entre los carnívoros se ha detectado la presencia de lobo, zorro, gato montés, nutria, garduña, etc. En estas aguas frías y sin contaminar es abundante la trucha común. En estas tierras de pedreras, matorral y agua abundan los reptiles y anfibios. Entre los primeros destacar la presencia segura de las lagartijas serrana y roquera, siendo probable la de bocage, la culebra bastarda, la culebra de collar, la víbora de Seoane, el lagarto ocelado y el verdinegro; entre los segundos predomina la salamandra común, el tritón jaspeado, el sapo común, el sapo corredor y la rana de San Antonio.

La Geomorfología

La singularidad geomorfológica del lago de la Baña es consecuencia del plegamiento Herniciano y su posterior reajuste alpino que afectó a toda la Sierra de La Cabrera, con distintas consecuencias morfológicas según fuera su sector meridional o septentrional en función de sus distintos materiales. Así en este sector Norte, el armazón de la Sierra a base de pizarras y cuarcitas provocó que la fisonomía de ésta sea “aserrada” y dentada debido también a que la erosión fluvial motivada por un nivel de base muy bajo, el Miño, erosionase intensamente la vieja penillanura, creando valles en “U” con elevada diferencia de cota. La diferencia de nivel entre las alturas de la penillanura (Peña Trevinca 2.127 m.) y el Lago de La Baña (1.380 m.) es de más de 700 m. Junto a ello los efectos del glaciarismo cuaternario dejaron aquí su huella: un circo perfecto, las superficies pulimentadas y rocas aborregadas, y sobre todo la gran morrena terminal que envuelve a modo de arco la cuenca del anfiteatro, constituida por grandes losas pizarrosas y bloques angulosos, hasta de 30 metros que presenta un muy buen estado de conservación gracias a que el desagüe del lago se produce subterráneamente por debajo de dicha morrena, siendo casi nulo el fenómeno de la ablación. Hay que destacar la particularidad de la existencia en el valle de tres barras que le cierran completamente, teniendo su origen en el glaciar primitivo. El Lago es de escasa profundidad y superficie aproximada de 0,075 Km², antiguamente debió ocupar todo el fondo del circo, pues éste se encuentra en gran parte cegado por sedimentos que constituyen hoy algunas praderas. La Laguna está situada aguas abajo del Lago, alimentándose del desagüe del Lago, y es de escasa superficie.

En el caso del lago de Truchillas, las pizarras y cuarcitas que constituyen aquí la estructura litológica de la Sierra de la Cabrera sufrieron las  consecuencias en primer lugar de la Orogenia Hercínica y posteriormente de la Alpina, dando lugar a una morfología en valles en “U” con elevada diferencia de cota gracias a la acción erosiva fluvial. A ello hay que unir los efectos del glaciarismo Würmiense, en este caso sobre los altos de Peña Negra y Vizcodillo que forman una gran atalaya de cumbres planas que contrastan con los descarnados circos del Lago de Truchillas y la Laguna del mismo nombre. El Lago se ubica en un circo rodeado de un anfiteatro de montañas, con una superficie de 0,04 Km² y de escaso fondo, se alimenta por algunos neveros de las partes más altas y por el arroyo de La Fuente de la Fermosina. Carece de morrena frontal consecuencia de la ablación que la ha hecho desaparecer, revistiéndose sus escarpes de grandes bloques de cuarcitas, procedentes del derrumbamiento de sus paredes. Las laderas del valle de acceso (Valle del Río Lago) están recubiertas de cantos de cuarcita, que forman el derrubio de las partes más altas de las montañas. La Laguna de Truchillas también se encuentra rodeada de una cresta montañosa abrupta a modo de anfiteatro, de reducida dimensión (0,01 Km²) se sitúa en la cota 1.865 m. Este circo no está lejano al del Lago, produciendo la unión de ambos una arista o cresta glaciar.

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