Los ríos de Cabrera se secan

Río Truchillas a su paso por Truchas

Río Truchillas a su paso por Truchas

Las olas de calor y la falta de lluvia merman de forma notable el caudal de los ríos cabreireses

Aún con todo el mes de agosto por delante, las constantes olas de calor y la falta de lluvias y tormentas en Cabrera han mermado los caudales de los ríos cabreireses de forma sensible. El Cabrera, el Truchillas, el Eria, río Silván, río Pequeño… ya se encuentran en nivel “bajo”. La Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS) acaba de constituir el 28 de julio la Oficina Técnica de la Sequía y la mantiene en situación de prealerta, según ha manifestado el presidente de la propia CHMS, Francisco Marín. Por parte de Confederación hidrográfica del Duero, aún no se prevé medida alguna.

Y aunque el agua caída los dos últimos días de julio debido a las tormentas da un pequeño respiro a la situación, nos encontramos que esta tesitura se repite los últimos años, aunque en septiembre, en el último mes de verano. Sin embargo, en esta ocasión un junio seco y escaso en lluvias, ha dado paso a un mes de julio marcado por las olas de calor en Cabrera y el registro de sólo 2 días de lluvia en la Comarca, lo que ha mermado el caudal de los ríos de forma notable.

Oficina de sequía para el Cabrera y el río Silván

La puesta en marcha de la oficina llega después de varias semanas sin precipitaciones que han provocado que el nivel de ríos como el Cúa o el Boeza a lo largo de sus cursos se sitúe “ligeramente por debajo de lo normal”, explica Marín. La situación de prealerta es el primero de tres niveles en los que funciona la oficina –prealerta, alerta y emergencia- , que pueden activarse o desactivarse en función de las condiciones meteorológicas.

Y es que, como recuerda Marín, “no vivimos una sequía hidrológica sino meteorológica”, lo que quiere decir que no se producen precipitaciones pero que los embalses tienen suficiente capacidad para abastecer a los usuarios.

En caso de que el clima siguiese jugando en contra y la situación empeorase, la oficina declararía el nivel de alerta, explica Marín, un nivel que contempla “una mayor vigilancia y medidas como poner en funcionamiento reservas subterráneas de algún acuífero o incluso podríamos llegar a reducir las dotaciones agrícolas para el riego”.

La primera medida de la oficina será “una campaña para fomentar el uso racional y el ahorro del recurso” con consejos para no malgastar agua en nuestro día a día. “Estamos acostumbrados a la abundancia de este recurso y ahora tenemos que tener un especial cuidado para hacer un buen uso”, recuerda Marín.

Situación de los ríos cabreireses

Este diario ha contactado con varias vecinos de los pueblos del cauce del río Cabrera y manifiestan que “el río viene bajo de caudal” y temen por el nivel bajo del mismo. Confederación hidrográfica Miño-Sil apunta a un caudal ligeramente bajo del río Cabrera, aunque no está monitorizado. El río Silván está en una situación similar.

El río Eria si está monitorizado en la localidad de Morla, en la vecina comarca de Valdería. En el momento de realizar esta noticia, el nivel del río era de 0,59 m, situado el nivel mínimo de este mes en 0,53 m. El caudal actual es de 0,84 m3/s y un mínimo a lo largo de este último mes de 0,62 m3/s. Teniendo en cuenta que el caudal medio mínimo al año es de 1,36 m3/s, nos encontramos en una situación bastante alarmante ya que el nivel medio del mes de julio se sitúa en 1,46 m3/s. El resto de afluentes del Eria están en una situación similar aunque no estén monitorizados.

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