La miel, motor de crecimiento en Cabrera

Explotación Apícola en Truchillas

Explotación Apícola en Truchillas

El sector apícola se moderniza, sobre todo por la labor de la gente joven que se profesionaliza

La actividad apícola es cada vez más importante en Cabrera y se está convirtiendo en los últimos años en una forma de vida, en especial para muchos jóvenes que se están adentrando en este sector como consecuencia de las dificultades económicas. Esto, junto a la tendencia que marcan las propias abejas, está generando un momento “de cambio” en este sector, en el que se están abandonando las técnicas “arcaicas” que se venían desarrollando durante las últimas décadas, para dar paso a una profesionalización cada vez más necesaria.

En los últimos años el número de apicultores ha crecido de manera importante en la comarca cabreiresa, aunque no será suficiente y se prevé que dentro de unos años se contabilice un descenso “brutal” con el abandono de esta actividad de los agricultores más longevos y a su vez tradicionales de la Comunidad. Sin embargo, las incorporaciones ratificarán esa tendencia a la profesionalización y a que el apicultor se convierta en ganadero conocedor, no solo del proceso de producción de la miel, sino también de aspectos como a cría de abejas para la prevención de enfermedades, entre otras materias.

Modernización

La evolución de la apicultura está siendo cada vez mayor, tanto en respeto hacia este sector como en desarrollo de sus técnicas. Roberto Serrano es un apicultor que pertenece a una familia de apicultores durante varias generaciones y reconoce que el trabajo que se hace con las abejas reinas es “ínfimo” en provincias como León, además de que el trabajo con las abejas es “muy desconocido” y la gente no lo entiende tanto como podría ocurrir con otros animales, como es el caso de las vacas. “La tendencia sería a reproducir las vacas que dan más leche… pero con la vaca se entiende más fácil”, asegura.

Miel1Un joven apicultor que ha llegado al sector es Juan Manuel González, de Truchillas, que entiende que el origen de este cambio se encuentra sobre todo en los problemas sanitarios de Europa en relación a las abejas. “El que haya colmenas trashumantes, provoca que compartamos parásitos y microorganismos con los que no habían convivido nuestras abejas”, reconoce quien ve esta situación como “una oportunidad” como lo fue para otros ganaderos con la profesionalización de su trabajo hace varias décadas. Otro de los problemas que manifiesta “es la abeja asiática que invade las nuestras, provocando serios problemas”. Añade que “en el tema apícola estábamos en pañales y era un campo en el que había mucho desconocimiento sobre cómo hacer evolucionar el sector hacia una agricultura profesional” hacia la que se tiende.

Los datos en Cabrera

La miel es un producto en general poco consumido en nuestro país, se calcula que con una media de 0,7 kilos de este alimento por persona y año, un dato muy lejano al registrado en otros países como Alemania y Austria, donde la ingesta de miel ronda los cuatro kilos por persona y año. Pese a este hecho, la producción apícola se ha convertido en un refugio dentro de la actividad económica para muchos productores, y León es una provincia con un peso importante en esta materia.

Miel3De hecho, desde COAG se estima que el sector apícola tiene gran trascendencia en Castilla y León, no solo desde un punto de vista económico, sino también social, al generar un mercado que mueve más de 60 millones de euros al año en una actividad en la que participan más de 10.000 personas de manera directa en toda la Comunidad autónoma.

Los datos de la Subdirección General de Productos Ganaderos del Ministerio de Agricultura y Ganadería ponen de manifiesto también el incremento que desde 2008 se ha generado en el sector apícola, con un aumento tanto en el número de explotaciones –de 3.827 en 2008 a 4.170 en la actualidad- como de colmenas –de 360.758 en 2008 a 380.698 este año-, incrementando la producción en Castilla y León hasta alcanzar el 13,5 por ciento de la producción nacional con casi 4.000 toneladas.

Sin embargo, el número de explotaciones profesionales, es decir, con más de 150 colmenas, ha descendido de manera considerable –desde 980 en 2008 a 498 en mayo de este año-, lo que demuestra que la apicultura se ha convertido en la salida más práctica para muchas personas como consecuencia de la crisis económica.

Colmena encontrada en el alero de una vivienda

Colmena encontrada en el alero de una vivienda

Por provincias, la de León es la que cuenta con mayor número de explotaciones, superando el millar, y seguida muy de lejos por Burgos, con 572, Zamora con 517, Salamanca con 460 y Palencia con 448. El resto de provincias no alcanzan las 200 explotaciones, aunque la profesionalización no es paralela a este número, ya que la provincia de Salamanca, con 362, es la que cuenta con el mayor índice de explotaciones profesionales, con casi un 78 por ciento del total, seguido muy de lejos por el resto de provincias entre las que León, pese a tener el mayor número de explotaciones, tan solo el siete por ciento de ellas tienen carácter profesional.

El caso de Cabrera es similar, en Truchas hay más de 500 colmenas fijas repartidas en varias explotaciones en Corporales, Cunas, Pozos y Truchillas. Aparte, en verano siempre acuden varias colmenas trashumantes a este municipio. En Encinedo disponen de 10 explotaciones, la mayor con más de 480 colmenas. Una explotación profesional muy importante en este ayuntamiento. En Castrillo existen dos explotaciones pequeñas en Nogar y Saceda con muy pocas colmenas. Por el contrario, en Puente con más de 800 colmenas, es uno de los municipios cabreireses con más laboreo apícola centrado en las localidades de Salas, Las Vegas y Castroquilame. El Ayuntamiento de Benuza no nos ha facilitado los datos de las explotaciones existentes en su municipio.

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