Mujeres con Pañoleta

Mujeres1Y ellas como otras tantas mujeres de la comarca esperaban con ansia la vuelta de sus hijos al hogar

Desde bien niños les vieron partir con el ganado al monte, llevados por la necesidad apremiante de ayudar en la casa, les vieron salir a ganarse los jornales a pueblos cercanos, a la mina, a las siegas.. como ayuda a la escasa economía familiar.. y ellas siempre ahí a la espera de su regreso.

Aquellas mujeres con pañoleta vivieron en primera persona las salidas de sus hijos, de sus seres más queridos a lugares lejanos, al extranjero, hacia nuevos horizontes, un año tras otro, un hijo tras otro, con cada hijo un suspiro y con cada despedida una herida en el alma. Y ellas siempre ahí… con la ilusión de su vuelta, con el deseo de tenerlos a todos de nuevo junto a ellas.

Mujeres2Y a pesar de acompañarlos tantas veces entre lágrimas hasta aquel coche de línea que los separó tantas veces, por tanto tiempo, nunca se acostumbraron a estas despedidas. Una generación de madres pacientes, lloradas, de mujeres con pañoleta, que aprendieron resignadas a vivir con ello, mientras las lágrimas de estas partidas y de estas esperas iban surcando de arrugas sus rostros y sus almas.

Mujeres que vivieron sacrificadas por los suyos, siempre pendientes y siempre suspirando. Hoy muchas de aquellas mujeres con pañoleta ya no están entre nosotros, pero es bien seguro que nos siguen esperando al otro lado.

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