Ruta al Pozo Moyabarba

A la altura de la Herrería de Llamas de Cabrera y con sólo 600 metros de recorrido a pie por la orilla del río Cabrera se surca el trasvase del pozo Moyabarba. Se trata de un majestuoso corte en roca por la que se desviaba el río Cabrera para obtener de su lecho los aluviones de oro que iba arrastrando. La obra también se remonta a los tiempos de los romanos que eligieron un lugar donde el río se encañona ligeramente para ‘limpiar’ el río durante el estío y sacar el precioso metal que era el patrón de la moneda del imperio.

Tipo de ruta: a pie
Tiempo de duración: 20 min
Distancia: 0,6 Km Ida
Desnivel acumulado Subiendo: 16 m.
Desnivel acumulado bajando: 16 m.
Circular: No
Época recomendada: todo el año.

Situación y acceso:

Se puede acceder desde Ponferrada por la carretera a Puente Domingo Flórez, de esta localidad parte a la carretera que siguiendo el curso del río Cabrera, afluente del Sil, nos conduce a la Ferrería del pueblo de Llamas de Cabrera (inicio de Ruta). El regreso se puede efectuar por Cabrera Alta, bien por el puerto de Carbajal o bien por Peña Aguda (Corporales) y de aquí a Castrocontrigo para salir de la Comarca hacia la Bañeza o Astorga.

Interés

Para los vecinos de la zona es una zona famosa por sus pozas para bañarse. El nivel del río ha descendido notoriamente en estos dos mil años por la erosión. Ahora que hay poca población joven y es poco frecuentado está más frondosa de vegetación y tanto árboles como rocas lucen auténticas tapicerías de musgo y líquenes. Un paraíso natural que los senderistas tendrán que mimar para no deteriorarlo. Pero también el vecindario y las industrias pizarreras que dan vida a la comarca.

Este sendero, de muy corto recorrido pero gran interés histórico e interpretativo, da acceso a los restos de un canal romano que un día sirvió para desviar el curso del río Cabrera aguas abajo de su confluencia con el arroyo de Valdecorrales, permitiendo así el bateo de los sedimentos fluviales que se acumulan en el llamado pozo Moyabarba. Esta poza se localiza a la salida de un profundo meandro que el Cabrera describe muy cerca del paraje del Miédalo, en terrenos de Llamas de Cabrera.

Itinerario

El punto de partida de este itinerario se encuentra en la carretera de Llamas de Cabrera a Silván, justo después de cruzar el puente sobre el río Cabrera y antes del desvío hacia una pequeña área recreativa.

El primer tramo es un brusco descenso hasta la margen izquierda del río. Una vez abajo, la ruta prosigue por la orilla del cauce, entre grandes cantos rodados y troncos arrastrados por la corriente, hasta llegar a las inmediaciones de una estrecha garganta en la que el curso fluvial se encañona al tiempo que describe un cerrado meandro.

En este punto se puede ver un espectacular tajo abierto en la peña por el cual circulaban las aguas de un antiguo canal romano que discurría en paralelo al cauce. La caja de este canal nos permite salvar el meandro para acceder al siguiente tramo fluvial, dando vista al pozo Moyabarba, donde se concentraba el laboreo en busca de pepitas de oro.

A la altura del llamado pozo Moyabarba, los romanos construyeron un canal para desviar la corriente del río Cabrera y facilitar el bateo de los sedimentos auríferos que se acumulaban en el lecho fluvial. Aunque la mayor parte de aquella obra ha sido destruida por siglos de crecidas, aún perdura un espectacular tajo abierto en la roca a base de pico y cincel. Llamativamente, este canal se localiza varios metros por encima del nivel actual del río, evidenciando el trabajo erosivo que la corriente ha sido capaz de realizar a lo largo de los últimos 1800 años.

En la margen derecha del río y por encima de la carretera de Llamas a Silván, aún se pueden ver las ruinas de varias edificaciones que formaban parte de una antigua ferrería de Llamas que llevo sus productos a la exposición internacional de Paris de 1889. Las riberas del Cabrera conservan un magnífico bosque galería dominado por el aliso, que da paso a robles y encinas en las empinadas laderas que encajonan el curso fluvial. En el cauce no es difícil observar aves propias de ríos de montaña, como la lavandera cascadeña y el mirlo acuático, mientras se escucha al ruiseñor común en las espesuras ribereñas.

Se ha tomado la información de esta ruta de la web: www.canalesromanos.es

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