Sanidad incentiva a los médicos de Cabrera por cubrir plazas de «difícil cobertura»

La Junta de Castilla y León detecta 60 plazas de médicos que los sanitarios no quieren y para las que tiene dificultades para encontrar sustitutos, por lo que estudia ampliar las compensaciones económicas y profesionales

Uno de los centros de salud de Cabrera.

Uno de los centros de salud de Cabrera.

La Consejería de Sanidad ha elaborado un estudio de las zonas de difícil cobertura de médicos y enfermeras de la Comunidad a partir del cual ha identificado hasta 60 zonas, entre ellas la comarca de Cabrera, en las que se ha constatado la dificultad para que un facultativo quiera acceder a ella y, por lo tanto, también la complicación de cubrir las sustituciones y bajas. Además, otras 40 corresponden a puestos de enfermeras cuyas vacantes tampoco se ocupan con facilidad. En general, son puestos de consultorios del mundo rural o de centros de salud.

De las 2.575 plazas de médicos de familia que tiene Castilla y León, en 60 de ellas la comunidad tiene problemas para encontrar quien cubra esos puestos, a causa de su ubicación. Ya en 1990 Castilla y León reguló las zonas básicas de salud y definió como zonas especiales 24 de las 249 existentes. En esta regulación se plantea la posibilidad de establecer condiciones especiales para estos puestos definidos como «de difícil cobertura», que son los que siendo objeto de una convocatoria de oposición, interinidad o suplencia permanecen vacantes al menos seis meses.

Aunque Burgos es la provincia con mayor número de lugares especiales, en León, hay siete zonas entre los que se encuentra la comarca de Cabrera, además de Babia, Boñar, Matallana de Torío, Riaño, Bembibre y Villafranca del Bierzo. El mismo problema existe en la vecina Alta Sanabria zamorana y en otros puntos de Ávila, Soria, Salamanca o Palencia.

Incentivos

Ante esta situación, la comunidad se plantea ahora incentivar a los profesionales para que las 60 plazas de médicos y 40 de enfermeras con dificultades para ser ocupadas no se queden vacantes. La remuneración de un médico de familia se establece en función de un sueldo fijo y los complementos específicos, a los que hay que sumar otro por el número de tarjetas asignadas y uno más por el factor de dispersión. Precisamente, este último viene definido por la división de las zonas básicas de la Comunidad en cuatro grupos en función del número de consultorios, las distancias y los tiempos de desplazamiento.

Sin embargo, mientras llega la fórmula definitiva, de momento, parece que van a optar por combinar compensaciones económicas y profesionales. Para las primeras, se establecerá un complemento, que podía ser una productividad fija en función de la zona. Y para las segundas, se analizan distintas posibilidades, como que los sanitarios que ocupen estos puestos tengan prioridad en las convocatorias de cursos de formación, que a los dos años puedan volver a la bolsa de empleo o que tengan una puntuación adicional en los concursos y traslados.

 

En otras comunidades, como en Andalucía, las zonas de menor asistencia llevan aparejado un precio superior para la hora de guardia y un incremento del 20% por cada tarjeta sanitaria asignada. Otras autonomías como Canarias, Cantabria o Galicia cuentan con un complemento por «especial aislamiento». En Madrid, también aparece recogido, con la vista puesta en los municipios del Guadarrama, y oscila entre los 60 y los 250 euros al mes.

El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, ha reconocido recientemente que para su departamento la falta de médicos y enfermeras en determinadas zonas de la Comunidad «es un problema». «Hay que darle una vuelta de tuerca y generar incentivos», asegura,  al tiempo que reconoce que la extensión y la baja densidad de población de la Comunidad definen la propia realidad asistencial, más aún si se tiene en cuenta que Castilla y León está definida como una de las comunidades con mejor accesibilidad a los centros de salud, donde los ciudadanos acuden hasta ocho veces al año al médico, frente a los cinco de media nacional.

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