Seis terneros atacados por los lobos en la que va de año en Cabrera Alta

Los ganaderos del municipio e Truchas denuncian la existencia «manadas de lobos» que diezman sus ganados «todos los años». Los últimos casos se han registrado en  La Cuesta y Quintanilla de Yuso, pero el problema «también afecta a Cabrera Baja»

El último ternero atacado por el lobo , el viernes pasado. Foto: R. D.

El último ternero atacado por el lobo , el viernes pasado. Foto: R. D.

No es nuevo para los ganaderos de Cabrera que los lobos ataquen a los terneros, pero parece que las arremetidas se han intensificado en los últimos meses. La preocupación en el sector es máxima ya que solo en el mes de enero dos ganaderos de Cabrera Alta han contabilizado hasta seis reses atacadas por este cánido con presencia en la comarca.

El pasado viernes tuvo lugar el último episodio en Quintanilla de Yuso, cuando el depredador «atacó a un ternero en las patas traseras», indicó a elcabreirés la propietaria de esta ganadería. «Menos mal que la vaca se le echó si no acaban con él», explicó preocupada la dueña de la manada, porque «encima es un macho», que están más valorados. El ternero, que «nació este año», sufrió desgarros en una de las patas y en los testículos, por lo que está siendo tratado ahora por el veterinario y se le están administrando antibióticos para «tratar de salvarlo». Sin embargo, otro de los ganaderos de la zona explica que «a los terneros que pilla el lobo, aguantan una temporada, pero a la larga se mueren todos».

Hace menos de dos semanas, el lobo volvió a actuar en esta misma localidad al tratar de apresar a otro ternero, que también resultó gravemente herido por las dentelladas del cánido. Al parecer, no se trata de hechos aislados ya que en la vecina localidad de La Cuesta este depredador ya se ha cobrado «cuatro terneros en lo que va de año, y cinco más durante 2016».

«Manadas de lobos»

La preocupación entre los ganaderos de la zona es máxima porque «hay manadas de lobos». En determinados momentos es posible oír «grandes aulladeras», que dan testimonio de su presencia. «La semana pasada vi dos siguiendo a un corzo, que al final se salvó por que se espantaron al verme a mi y a los perros», relata uno de los encargados de la reses en Quintanilla de Yuso. El problema, según informan las fuentes consultadas no afecta solo a Cabrera Alta, ya que «en Cabrera Baja también se han producido ataques en la zona de Marrubio».

«Pedimos que hagan desbroces para que no se oculten en determinados sitios en los que sabemos que se esconden, pero no nos los conceden porque quieren protegerlos», lamenta un ganadero local. «Pero es que hay demasiados», se quejan. Calculan que en la zona hay «unas seis manadas y a veces se ven manadas de seis» ejemplares, por lo que solicitan que se hagan batidas para controlar la población de este animal. Y si los quieren mantener «que los cerquen y les echen de comer para que la gente vaya a verlos», pero la «situación es insostenible para los que solo vivimos de la vacas».

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