Teleno, la montaña sagrada

Recogemos algunos de los mitos y leyendas que envuelven a este pico cabreirés, en el Día Internacional de las Montañas que se celebra este domingo 11 diciembre, con el que las Naciones Unidas quiere destacar la importancia del desarrollo sostenible

El Teleno visto desde Corporales. Foto: Rubén Ojeda

El Teleno, visto desde Corporales. Foto: Rubén Ojeda

En ocasiones, las instituciones y los organismos internacionales van por detrás de la cultura tradicional, y de esto último Cabrera y León están doctorados. Ya proclamaba la inmemorial canción popular leonesa aquello de «viva la montaña viva… porque sólo en la montaña
se cría todo lo bueno». Eso mismo que dice la canción lo ‘ratificó’ en 2002 una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, cuando «decide declarar el 11 de diciembre Día Internacional de las Montañas, a partir del 11 de diciembre de 2003, y alienta a la comunidad internacional a que organice actos a todos los niveles ese día para resaltar la importancia del desarrollo sostenible de las montañas».

En este día para ensalzar nuestras montañas, por tanto, nos vamos a acercar a los mitos y leyendas de la cumbre más alta de Cabrera, el Teleno, hace décadas lugar de nieves perpetuas y lugar de nacimiento del río Eria que fertiliza Cabrera Alta y Valdería. Desde lo más oscuro de los tiempos, las altas cumbres que sobresalen sobre el horizonte han proyectado un extraño magnetismo sobre la humanidad. Desde temor hasta magia, veneración y hasta la inspiración religiosa o poética, su desafiante tamaño y figura ha impregnado la vida y la espiritualidad de los pueblos que las circundan.

El Teleno, la cota más alta de los Montes de León (2.188 metros), es una de esas cumbres que se elevan sobre las extensas llanuras leonesas de su parte norte, pero también sobresale con extraordinaria personalidad de entre la infinidad de montañas que pueblan Cabrera, en su lado meridional. Desde su cumbre hasta los profundos valles que la circundan mana a borbotones ese halo de misticismo, fuente un número infinito de mitos y leyendas, de devociones y también de poesía.

La montaña sagrada

Lámina en la que aparece la inscripción Marti Tileno. Foto: Karkeixa

Lámina de plata en la que aparece la inscripción Marti Tileno. Foto: Karkeixa

Para las más civilizaciones antiguas, las montañas fueron algo misterioso e impresionante. Su extraordinaria envergadura, los parajes ocultos que albergan, los fenómenos meteorológicos que en sus cumbres se forman, impresionaron al hombre antiguo provocando sentimientos en los que entremezclaba el temor y el respeto. Ello provocó que, en muchos pueblos de la antigüedad, estas grandes moles pétreas fueran consideradas morada de los Dioses.

De ello hay ejemplos en todos los continentes, desde el Kilimanjaro, en África, hasta el Licáncabur, impresionante volcán de casi 6.000 metros, sobre el desierto de Atacama, en Chile, o las míticas cumbres del Himalaya o del Tíbet. Sin embargo, no hace falta viajar a tan agrestes y distantes lugares, ya que con salir a la calle, desde muchos puntos de Cabrera, es posible observar la montañas sagrada de Cabrera por excelencia.

Es el caso del Monte Teleno, Picu Talenu, en la denominación tradicional cabreiresa, una gran mole montañosa de casi 2.200 metros de altitud cuya esbelta figura preside el horizonte de buena parte del noroeste de la provincia de León, situada entre las comarcas de Maragatos y Cabrera.

Los ídolos megalíticos y los petroglifos recientemente localizados en ambas comarcas, en los alrededores de las faldas del Teleno, dan cuenta de la existencia de cultos indígenas, desde que el hombre pobló estas tierras, íntimamente vinculados con un dios de nombre Tilenus que ha derivado en el actual nombre de este pico.

Con la dominación romana, muchas de las divinidades locales fueron asumidas por los invasores bajo un nombre mixto (romano–indígena), y así ocurrió con Mars Tilenus, que era a la vez el dios romano Marte, dios de la guerra, y el indígena Tilenus.

Vista del Teleno nevado. Foto: Javier R. Alonso.

Vista del Teleno nevado. Foto: Javier R. Alonso.

El hallazgo en Quintana del Marco, cerca de La Bañeza, de una placa de plata en la que aparece grabado el nombre de «Marti Tileno», así como varias estelas funerarias y de culto a él dedicadas, son el testimonio inequívoco del carácter sagrado de esta montaña. Pese al misticismo y a las deidades, los romanos no dudaron en horadar sus entrañas para extraer de él toneladas de oro. Crearon estanques en su cima, surcaron de canales sus faldas y minaron sus laderas de piedras y murias sobrantes de la extracción del preciado mineral.

A pesar de ello, ‘los dioses siguieron morando’ en la rocosa y vetusta montaña cabreiresa, ya que si en las faldas de su vertiente septentrional se fundó hacia el 625 el poderoso Monasterio de San Pedro de Montes, otros estudios, como el reciente libro de Sergio Carracedo, apuntan a la posibilidad de otro centro religioso en un lugar entre la mítica cumbre y la localidad cabreiresa de Corporales, en la vertiente sur del Teleno.

No falta quien sostiene que ciertas acumulaciones de piedras pudieran ser los restos de antiguas construcciones donde se celebraban ritos funerarios, ya que gracias al historiador latino Estrabón se tiene conocimiento de la existencia de un dios guerrero asimilado a Marte, a quien se sacrificaban machos cabríos, caballos y prisioneros. De época más reciente datan las leyendas del cercano paso de montaña denominado el Morredeiro, lugar en el que perecían los peregrinos que trataban de alcanzar Santiago de Compostela.

Más allá de la historia de este mítico monte y de las leyendas que atesora, en este Día Internacional de las Montañas, al que se une EL CABREIRÉS, queremos recordar la letra de la popular canción leonesa y recomendar la ascensión al Teleno.

Viva la montaña.
Canción popular leonesa.

Viva la montaña, viva,
viva el pueblo montañés,
que si la montaña muere
mi tierra perdida es (España perdida es, según versiones).

Si pasas el río, no bebas el agua
que la envenenaron los de la montaña.

La montaña es un jardín,
las montañesas, las flores,
el que quiera ser feliz
busque en la montaña amores.

Si pasas el río, no bebas el agua
que la envenenaron los de la montaña.

De la montaña he venido,
a la montaña yo vuelvo,
porque sólo en la montaña
se cría todo lo bueno.

Si pasas el río, no bebas el agua
que la envenenaron los de la montaña.

Yo he nacido en la montaña
y morir en ella quiero,
porque estando en la montaña
estoy más cerca del cielo.

Si pasas el río, no bebas el agua
que la envenenaron los de la montaña.

2 thoughts on “Teleno, la montaña sagrada”

  1. Sergio Fernández says:

    Gracias Xurdidor, tomo nota.
    Un saludo

  2. Xurdidor says:

    Buenu, el cantar orixinal yía asina:

    “Viva la montaña, viva,
    viva el pueblo montañés,
    que si la montaña muere
    mi tierra perdida es.”

    Lo d’España yía un añadíu posterior feito, cumo siempres, pol nacionalismu español.

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