Un nuevo incendio entre Pombriego y Santalavilla

Fuego en Pombriego. Foto Ana Canelas

Un fuego declarado entre ambos pueblos se suma al que amenaza a Cabrera desde el Valle del silencio. Un informe técnico certifica que los incendios no cesarán mientras el fuego sea un negocio

Un nuevo incendio entre Pombriego y Santalavilla llena de humo toda la Ribeira sino estaba ya llena por el humo del fuego del valle del silencio. La indignación es máxima de los vecinos que contemplan impotentes como el fuego avanza quemando monte y produciendo mayor sequía si cabe.

Y es que la sequía puede que provoque un verano lleno de incendios en Cabrera, y tal y como dice algún vecino: “hasta que no llegue una desgracias, estos desgraciados no van a parar”. Es tal la previsión de falta de agua que en las propias comarcas vecinas de La Bañeza y Astorga, la Virgen del Castro saldrá en rogativa hacia la capital astúrica el 1 de mayo por la sequía.

Del otro lado de los montes Aquilanos están desconsolados. El presidente de la junta vecinal de Montes, Manuel Gancedo, mostró su “preocupación” y la de los vecinos por la cercanía del fuego y destacó que los principales problemas los causa la enorme columna de humo, visible desde gran parte de la comarca del Bierzo.

Gancedo explicó que el viento, que no ha amainado en toda la noche, dirige el humo hacia la localidad. “Nos quedamos sin monte, es una situación bastante difícil”, lamentó el presidente de la junta vecinal, que reconoció que “en este momento no se sabe lo que podrá pasar”. Al respecto, Gancedo descartó “de momento” que se tenga que desalojar el pueblo. “Se ha llegado a plantear pero creo que no es necesario”, explicó.

Fuego en Pombriego. Foto Ana Canelas

Es tan grave la situación que la alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo, anunció este jueves que el Ayuntamiento de la capital berciana ya ha reservado plazas hoteleras en distintos establecimientos de la ciudad por si hubiera que evacuar alguna población afectada por el incendio declarado en la mañana de ayer en Bouzas y que afecta a la zona del valle del Oza, en el medio rural del municipio.

Por otro lado surgen iniciativas populares para buscar los culpables, como la protagonizada por Patricia Fernández y su recogida de firmas. Tal y como ella misma afirma: “estamos todos rotos de dolor por ver cómo nuestra tierra arde sin descanso. Ya se han quemado más de 2.000 hectáreas y aún veo arder el monte desde mi ventana, como casi todos los bercianos desde la suya.

Y añade “Esto nos afecta a todos, TODOS LOS QUE AMAMOS NUESTRA TIERRA, pero también a quienes nos visitan por nuestro rico patrimonio cultural y forestal, sentimos impotencia, rabia y mucha pena. Necesitamos ver, que quien tiene poder para solucionar este grandísimo desastre, esté de nuestro lado, sufriendo también por esta catástrofe de gran magnitud, por favor AYUDA, firmemos todos y cada unos de nosotros para pedir que caiga todo el peso de la ley sobre los responsables, queremos que busquen a los culpables y los juzguen, y que los encarcelen, para que no nos vuelvan a quemar nuestra tierra”

El fuego como negocio

Un informe del año 2012 (documento adjunto al final del artículo) ya apuntaba que los gastos por hora de cada helicóptero en un incendio variaba, en función del modelo, desde los 2.800 euros de un Sokol a los 6.000 euros de un Kamov. En esta tabla de costes figura igualmente desde el precio por hora de un agente forestal (24,72 euros) a una brigada de extinción helitransportada (268,44 euros).

Con un simple cálculo sobre un gran incendio, en el que es necesario utilizar un gran número de medios, el importe puede superar los 60.000 euros la hora. Multiplicado por cada día, la factura es estratosférica. “Ahí está la clave y se puede acabar con ello, pero otra cosa es que quieran”, lamentan agentes forestales que trabajan día a día combatiendo los incendios.

Una comarca como Cabrera, tiene un potencial enorme para crear riqueza sostenible con sus montes a base de un buen pastoreo, y una limpieza de los mismos para con una fábrica de biomasa generar pallets para las pizarreras, y pelltes para las fábricas de estufas, tal como ocurre en otras zonas de la comunidad, como en Cuellar, cerca de Segovia. Pero las administraciones prefieren mirar para otro lado, y los ganaderos no usan todos los medios de los que disponen.

Informe Técnico de la Xunta de Galicia 2012

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