Una profesora de la Universidad de León destapa la falta de planificación de las canteras de pizarra

Marta Menéndez señaló ayer en los curso de Verano Universidad de Cantabria que las explotaciones de pizarra generan «verdaderas cantidades de material válido y de mucha calidad» que no se reutiliza

Cantera de La Baña. Foto: S. Fernández

Cantera de La Baña. Foto: S. Fernández

La profesora de la Universidad de León Marta Menéndez, que ha estudiado en profundidad las explotaciones pizarreras, ha destacado la falta de planificación de las canteras lo que ha producido «verdaderas cantidades de residuos y material válido y de mucha calidad» que no se utiliza.

Menéndez fue una de las ponentes este jueves en el seminario ‘Generación, gestión y valorización de residuos mineros’ de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria. Esta profesora destacó que la Universidad de León ha puesto en marcha varias investigaciones acerca de los residuos mineros que generan las canteras de pizarra y sus primeras conclusiones son que «el principal problema» de estas explotaciones es el «excesivo» material de desecho que producen del que «tienen que deshacerse de él de alguna manera».

Estas explotaciones, tan comunes en Cabrera, generan por cada tonelada de pizarra fabricada entre 7 y 25 toneladas de material estéril, en función de zonas y calidades. Tal cantidad de desechos junto con las zonas «muy montañosas, muy plegadas y con muchos valles» no permiten hacer unas escombreras «más o menos coherentes» con el entorno, explicó Menéndez, lo que a juicio de esta experta, genera «un problema muy difícil» de resolver.

 «Sin planificación ni proyecto de investigación»
Menéndez subrayó que no ha habido una planificación en la ingeniería de la explotación de la pizarra, ni un proyecto de investigación, incluso se han dado casos en los que algunas canteras «se tiraba encima» de la pizarra el material inservible, indicó. «Esto ha generado que haya verdaderas cantidades de material válido y de mucha calidad» en las escombreras, aunque «es totalmente inviable poder sacarlo en este momento», aseguró.
Esta experta aseguró que estos residuos se podrían utilizar pero «el coste de este tipo de material para el valor que tiene su aprovechamiento no es suficiente para poder sacarlo de la cantera, no compensa», completó, al tiempo que destacó que «no está fácil ni accesible poder llevarlos a ninguna parte». Ello hace que todo ese material acabe en en escombreras, cuya normativa solo exige la rehabilitación de estos vertederos y su reforestación.
Reutilización del material de deshecho
Menéndez destacó que algunas canteras reutilizan el material no válido para machacarlo y usarlo para hacer pistas u hormigón, pero considera que «no es una salida que se pueda dar a la industria en general», y en concreto a la de Cabrera, por la situación geográfica de la mayoría de las explotaciones que, al ubicarse en «pueblos muy pequeños», no disponen de un sector de la construcción «importante» capaz de utilizar todos los residuos que generan las canteras.
Esta profesora de la Universidad de León explicó que las investigaciones actuales se dirigen a utilizar el material estéril de las canteras para añadir a morteros o para mejorar las propiedades del hormigón, o incluso para esmaltes y pigmentos para pinturas.
Por último, Menéndez añadió otro asunto que genera más residuos. Diferenció dos tipos de material sobrante, el inicial que se genera en la cantera, y en segundo lugar, el que se produce en las naves al «buscar la calidad» donde prima la estética y acaba con «pizarra pura» como material de desecho.
En este sentido, varias empresas y particulares llevan un tiempo investigando en las posibles aplicaciones del material de desecho de las canteras de pizarra que actualmente pueblan un buen número de laderas de Cabrera.

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